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Cátedra Abierta de la Humboldt abordó la desaparición forzada: más de 127.000 víctimas en Colombia y 609 en el Quindío

Escrito por Universidad Alexander von Humboldt | agosto 29, 2025

Expertos, defensores de derechos humanos y colectivos resaltaron el papel de las mujeres en la búsqueda de sus familiares y la urgencia de dignificar la memoria de las víctimas.

La Universidad Alexander von Humboldt realizó una nueva edición de la Cátedra Abierta, la cual se centró en reflexionar sobre la desaparición forzada y sus impactos en el país y en la región. Con la participación de la Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas, colectivos sociales, la Defensoría del Pueblo y la academia, el encuentro visibilizó la magnitud de esta tragedia y destacó la resistencia de las mujeres que, en medio del dolor y la estigmatización, han liderado procesos de memoria, búsqueda y exigencia de justicia.

Laura Castillo, investigadora humanitaria del Plan Regional de Búsqueda de Quindío y Áreas Metropolitanas del Eje Cafetero de la Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas -UBPD, presentó el trabajo que se adelanta en la Unidad. En Colombia, según Castillo, se calcula que hay más de 127.000 personas desaparecidas y, en el Quindío, se han registrado en la Unidad 609 desaparecidos hasta el 2016 y la ciudad de Armenia concentra el mayor número de casos.

Este panorama refleja cómo la violencia ligada a grupos armados, disputas territoriales, narcotráfico y desplazamiento forzado ha dejado una huella profunda en la región. Cabe destacar que la mayoría de las víctimas son hombres. También señaló la investigadora que, para enfrentar esta tragedia, se han diseñado planes regionales de búsqueda que buscan dar a las familias un proceso de duelo digno. Sin embargo, han sido sobre todo las mujeres —madres, esposas e hijas— quienes han liderado las búsquedas y mantenido viva la memoria de quienes faltan. Este esfuerzo se ha convertido en una forma de resistencia y de sanación emocional, acompañado en algunos casos por apoyo institucional.

Maritza Farfán, integrante de los colectivos Sembrando Lucha y Generación V+ Quindío, destacó que en un 90% de los casos son mujeres quienes sostienen la búsqueda de sus familiares desaparecidos. Subrayó que estas mujeres enfrentan un duelo permanente, pues nunca han podido realizar un ritual de cierre, y que las redes comunitarias se han convertido en soporte emocional y político. Denunció la estigmatización que pesa sobre ellas y resaltó que la búsqueda no es por venganza, sino por verdad, memoria y dignificación de quienes fueron desaparecidos.

César Ramírez, defensor de derechos humanos y funcionario de la Defensoría del Pueblo, planteó que la desaparición forzada es un crimen de lesa humanidad, sistemático y planeado, que busca impactar a comunidades enteras. Recordó que en Colombia existe una fuerte invisibilización de las víctimas y una tendencia a la estigmatización, lo que agrava la victimización. Señaló que la desaparición forzada no prescribe y que la labor de la Defensoría consiste en acompañar a las familias, activar mecanismos de búsqueda urgente y promover la visibilidad del fenómeno más allá de las cifras, resaltando la historia de vida de cada persona desaparecida.

El decano de la Facultad de Ciencias Sociales y Jurídicas de la Universidad von Humboldt, Diego F. Lópe, cerró la Cátedra con una mirada de la problemática desde el derecho internacional humanitario, recordando que tras la Segunda Guerra Mundial se estableció la categoría de delitos de lesa humanidad, dentro de los cuales se ubica la desaparición forzada. Enfatizó que este delito no prescribe y compromete a toda la humanidad, no solo a los Estados. Explicó que Colombia ha ratificado convenciones internacionales y está bajo la jurisdicción de la Corte Penal Internacional desde el año 2002, lo que abre una ventana de esperanza frente a la impunidad. Invitó a que la academia y la ciudadanía asuman un rol activo en la construcción de memoria y en la exigencia de justicia.

La jornada concluyó dejando en evidencia que la desaparición forzada no solo es un problema jurídico o estadístico, sino una herida abierta en el tejido social que interpela a la ciudadanía. El espacio académico permitió reconocer la urgencia de mantener viva la memoria, abrir escenarios de diálogo y fortalecer las acciones colectivas que impidan que este crimen siga siendo invisibilizado en la historia del país.