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Inteligencia artificial en pymes

Escrito por Universidad Alexander von Humboldt | octubre 13, 2026

La inteligencia artificial en pymes avanza con rapidez, pero el resultado depende de elegir problemas concretos, proteger la información y medir antes de escalar.

La inteligencia artificial en pymes dejó de ser un tema exclusivo para grandes compañías tecnológicas. La Encuesta D4SME 2026 de la OCDE analizó más de 2.000 pequeñas y medianas empresas de 12 países y encontró una adopción creciente de herramientas listas para usar. El avance todavía es desigual: pesan la falta de tiempo, los costos de mantenimiento, las brechas de capacidades y los riesgos de ciberseguridad.

En América Latina, la tendencia ya toca el núcleo de nuevos negocios. El estudio Startups x AI del BID reportó que, entre las startups estudiadas, el 85 % utiliza inteligencia artificial generativa y el 75 % utiliza aplicaciones predictivas. El marketing, el desarrollo de productos y la toma de decisiones aparecen entre los usos más frecuentes. La cifra resulta atractiva, aunque la diferencia real surge cuando la tecnología entra en un proceso definido y produce evidencia.

Las empresas están empezando por procesos concretos

Un ejemplo claro es el de Dos Pinos. La cooperativa costarricense desarrolló un agente para comparar etiquetas de empaque con fichas técnicas internas. De acuerdo con el caso publicado por Microsoft, las inconsistencias disminuyeron más del 50 % y el tiempo de salida al mercado se redujo cerca de diez días. La organización amplió luego el modelo hacia otros procesos y creó una red interna de embajadores de IA.

CAIXA Econômica Federal siguió una ruta similar: abrió espacios para experimentar, definió criterios de validación, formó colaboradores y mantuvo controles humanos. La institución informó en agosto de 2026 reducciones de procesos que tomaban entre 10 y 12 días a cerca de 30 minutos y ganancias de productividad de hasta 80 % en algunas actividades de soporte. Son resultados de la organización y deben leerse únicamente dentro de su contexto, aunque muestran una secuencia útil: problema, prueba, control y medición.

Cinco decisiones antes de invertir

  1. Escoger una tarea repetitiva, costosa o propensa a errores. Aquí el punto de partida es el proceso, no la herramienta.

  2. Construir una línea inicial con tiempo, costo, errores, volumen, satisfacción o conversión, según el caso.

  3. Probar una versión limitada con responsables, datos autorizados y revisión humana.

  4. Medir el cambio y registrar también fallas, reprocesos, riesgos y casos en los que la solución no responde bien.

  5. Ampliar el uso de una herramienta únicamente cuando sus beneficios justifiquen los costos, el mantenimiento, la capacitación del personal y los posibles riesgos relacionados con el uso y la protección de los datos de clientes, colaboradores y de la propia empresa.

Es importante tener en cuenta que la adopción de inteligencia artificial en pymes exige criterio administrativo y que automatizar una actividad deficiente puede acelerar el mismo problema. Rediseñar el flujo, aclarar responsabilidades y establecer indicadores convierte la tecnología en una capacidad empresarial. Esta mezcla de gestión e innovación será una de las competencias más valiosas para competir durante los próximos años.

Por todo esto es necesaria la formación para convertir oportunidades en proyectos. La Maestría en Administración y Gestión del Emprendimiento y la Innovación de la Corporación Universitaria Empresarial Alexander von Humboldt integra estrategia, innovación, práctica empresarial y desarrollo de soluciones aplicadas. Conoce el programa y su plan de estudios.

Fuentes consultadas y usadas para la construcción de este artículo:

• OCDE: Empowering SMEs in the age of AI

• BID: Startups x AI en América Latina y el Caribe

• Microsoft: caso Dos Pinos

• Microsoft: caso CAIXA