Entrega de donaciones a damnificados

4 municipios ya recibieron ayuda humanitaria gestionada por la Humboldt para los damnificados

Con el apoyo logístico de Comfenalco Quindío, y en coordinación con las Pastorales Sociales y el Club Rotario de Quimbaya, familias afectadas por la tragedia empezaron a recibir las donaciones.


Quimbaya, Montenegro, Filandia y La Tebaida, fueron los primeros municipios en recibir parte de las ayudas humanitarias gestionadas por la Corporación Universitaria Empresarial Alexander von Humboldt, para los damnificados del terremoto del pasado 10 de agosto.

Las ayudas están siendo entregadas con el acompañamiento de las Pastorales Sociales de Quimbaya, Montenegro, Filandia y La Tebaida, así como el Club Rotario de Quimbaya, permitiendo que los elementos recolectados lleguen de manera organizada a comunidades y familias que hoy necesitan apoyo para afrontar las consecuencias de la emergencia.

Cabe indicar que estas donaciones son posibles gracias a los ciudadanos de Bogotá, que hicieron sus aportes en el centro de acopio del estadio Nemesio Camacho El Campín; la empresa Sencia; la Alcaldía Mayor de Bogotá; la Cruz Roja seccional Cundinamarca; y la Cruz Roja seccional Bogotá.

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Asimismo es importante destacar que este esfuerzo también cuenta con el respaldo logístico de Comfenalco Quindío, que está apoyando las labores de transporte y almacenamiento de las donaciones, haciendo posible que esta cadena de solidaridad se mantenga activa y llegue a quienes más lo necesitan.

La jornada continuará durante el día con la esperada llegada de una segunda tractomula cargada de ayudas, que permitirá ampliar el alcance de esta iniciativa y seguir llevando elementos esenciales a las comunidades afectadas.

Esta movilización humanitaria es el resultado de la unión de voluntades de instituciones, organizaciones y personas que han decidido transformar la solidaridad en acciones concretas.

Hoy, frente a la dificultad, el Quindío demuestra que no está solo. Cada donación, cada esfuerzo y cada mano que se suma se convierte en una oportunidad para recuperar la esperanza y comenzar a reconstruir.

La Humboldt seguirá trabajando junto a sus aliados y la comunidad para que la solidaridad llegue donde más se necesita.